¿Cuáles son las señales que indican el momento de acudir a terapia?
El malestar interno puede traducirse en una serie de señales reconocibles que pueden ayudarte a tomar la decisión de acudir al psicólogo. Los indicadores serán significativos en el momento en que interfieran en la funcionalidad diaria, y se mantengan con frecuencia e intensidad:
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Estado de tristeza que permanece en el tiempo
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Miedos o preocupaciones intensas inapropiados a la situación
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Dificultad para mantener la concentración, la capacidad de pensar y de tomar decisiones
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Experimentación de cambios de ánimo poco comunes
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Dolores físicos sin explicación médica
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Dificultades para superar una situación traumática
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Pensamientos, impulsos o imágenes intrusivas y recurrentes
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Sensación de vacío o sentimiento de una existencia carente de sentido
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Alteraciones no intencionadas en la pérdida o aumento de peso
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Alteraciones en el sueño como el insomnio o la hipersomnia
¿Y qué pasa si no se hace nada?
El sufrimiento psicológico es imperceptible a la vista humana y mucho más desconocido por la población general que el padecimiento físico. Esto hace que en ocasiones las personas le quiten hierro a su malestar psíquico sin ser conscientes de que todo suma, y al final se consigue el efecto bola de nieve. Si atendemos a nuestro malestar podremos evitar la formación de cuadros clínicos más complejos.
¿Qué diferencias hay entre asesoramiento y psicoterapia?
El asesoramiento psicológico se puede definir también como la orientación en un momento puntual, en problemas específicos y que acarrean un alto sufrimiento, para que la persona recupere la competencia y la capacidad personal, apoyando, clarificando e incitando al cambio. La psicoterapia es un tratamiento en los problemas psicológicos crónicos, donde se pretende el cambio de las cogniciones más arraigadas y que conforman nuestra personalidad para un funcionamiento más óptimo.
En las dos situaciones la intervención partirá de la misma filosofía de trabajo, pero la duración, el fin y el proceso serán diferentes. La elección de un proceso u otro dependerá de las necesidades de la persona y su demanda.
¿Qué es un psicólogo y un psiquiatra?
Un psicólogo es el graduado en psicología, y su ejercicio profesional está basado en la evaluación, identificación y modificación a través de técnicas psicológicas de tales fenómenos si repercuten de manera adversa en el desarrollo personal.
Un psiquiatra es un médico que se ha formado en la especialización de psiquiatría después de haber obtenido el nivel suficiente en la prueba de admisión. Su abordaje de los fenómenos psicológicos se realiza principalmente a través de la prescripción de fármacos.
¿Cómo será el trabajo en las sesiones?
El proceso terapéutico depende de muchos factores individuales, como las expectativas hacia la terapia, el nivel de implicación, la problemática…Para aclarar las cuestiones referentes a la frecuencia, y durabilidad del proceso conviene una valoración previa de las necesidades individuales. Estas dudas pueden resolverse a través de la primera consulta gratuita e informativa (de aproximadamente 20 minutos) ya sea de manera presencial o por videoconferencia vía skype.
¿Son igual de eficaces la terapia presencial y la terapia por videoconferencia?
En ambas modalidades se ofrecen los mismos servicios y por lo tanto los resultados son igual de eficaces. Si el desplazamiento es un impedimento la opción de asesoramiento online puede ser ideal, siempre y cuando se dispongan de las condiciones técnicas adecuadas (internet y Skype).
En la modalidad presencial, la atención se realiza de manera física en el gabinete psicológico o a domicilio, produciéndose una mayor cercanía y contacto. Por eso, aunque ambas sean una buena opción, siempre que se pueda es preferible realizar una terapia o asesoramiento psicológico presencial.
¿Qué sucede con la privacidad de la información en la sesión?
Como Psicóloga Sanitaria colegiada tengo el deber de cumplir con las directrices del código deontológico de psicólogos de España, al igual que con la ley orgánica 15/1999 referente a la protección de datos de carácter personal. La información recabada en el ejercicio de mi profesión está sujeta al secreto profesional, y no podrá transmitirse a terceras personas a no ser que el interesado lo autorice.
¿Estoy loco o soy más frágil que las otras personas por acudir al psicólogo?
Definitivamente no. Significa que has dado un paso más allá de la preocupación para ocuparte de tu salud. Recordemos que la salud no sólo implica un bienestar físico, sino también mental y social, y no solo la ausencia de enfermedad, tal y como expresa la Organización Mundial de la Salud (OMS). Acudir al psicólogo o a cualquier otro profesional de la salud es un signo de responsabilidad con uno mismo que repercute tanto a nivel personal como relacional y, por su puesto, significa un primer paso hacia el cambio.